Ha llegado el tiempo de la cuaresma, así de repente, casi sin darnos cuenta, cuando aún no hacen ni dos meses que celebramos la Navidad. Ahora de repente toca, penitencia, austeridad, seriedad… No sé porque en cuaresma parece que todo es más oscuro, que no podemos estar contentos, que tenemos que centrarnos en nosotros mismos para ver qué es lo que tenemos que cambiar… nos llenamos de buenos propósitos que muchas veces están faltos de sentido y que ni siquiera nosotros sabemos porque lo hacemos.

Hoy me gustaría contaros algo que descubrí hace un tiempo….

La Iglesia que es nuestra madre, y es sabía, siempre antes de un gran acontecimiento nos presenta un tiempo de preparación, un tiempo que debe de ayudarnos a vivir ese acontecimiento plenamente. Antes de la Navidad está el adviento, antes de Pascua está la cuaresma. Desde mi punto de vista y supongo que también del tuyo los acontecimientos más importantes de la vida de un cristiano son que Jesús nace, es decir, se hace uno de nosotros y el otro es que Jesús resucita y con ello nos abre las puertas del cielo.

Os invito a vivir la cuaresma de manera distinta, no es cuestión de empezar de nuevo, no es cuestión de resetearnos, no es cuestión de hacer buenos propósitos, es cuestión de seguir viviendo el día a día con normalidad pero quizás siendo más conscientes de los pequeños detalles, es cuestión de regalar una sonrisa, es cuestión de escuchar un rato a quien lo necesita, es cuestión de llamar a tus padres y preguntarles como están, es cuestión de dejar nuestros problemas a un lado y mirar al otro con tanto cariño que pueda salir de donde está, es cuestión de no juzgar sino de acoger, es cuestión de no lamentarse sino de hacer lo posible, es cuestión de dedicarle tiempo a Dios y dejar que Él le dedique tiempo a tus cosas, es cuestión de ser felices a rabiar porque dentro de cuarenta días estaremos celebrando que Cristo ha Resucitado y que nosotros lo hemos visto.

Feliz cuaresma y a disfrutar!!!!