Paz y Bien

Hoy me pregunto: ¿por qué somos tan complicados?; y… ¿por qué al sencillo lo relacionamos siempre con aquel que no tiene estudios o al que todo el mundo le toma el pelo? Creo que tenemos un concepto muy distinto de lo que es ser sencillo.

Para mí la sencillez es el camino más seguro para la verdadera alegría. Puedes pensar que es un poco exagerado. Pero no, la sencillez es mostrarse, sin miedo, como eres; es no ponerse capas ni caretas para agradar a alguien. El sencillo se muestra como tal y como es porque sabe que es y fue amado por Alguien antes de que nadie lo amara o hiriera.

A Francisco, muchos, también lo tomaron por un simple y se burlaban de él; pero ¿no es él uno de los mayores ejemplos de verdadera felicidad? Tenía claro que somos lo que somos ante Dios y nada más. Por lo tanto, el sencillo no busca dar la talla. Y ahora decidme, ¿hay mayor liberación que ésta?
El sencillo también es aquel que nada tiene y que nada quiere tener. Podemos estar rodeados de cosas, incluso inmateriales y vivir desprendidos de ellas, no apropiarnos; porque si algo es “mío” tendré que defenderlo. El sencillo, el que nada posee ¿a qué podrá temer? Éste es un gran paso hacia la libertad.
Si lo pensamos bien, nos basta con ser fieles minuto a minuto; confiar en Dios, vivir sin doblez, sencillamente con lo que somos y llevamos en nuestra mochila, mostrando lo mejor de nosotros y sin necesidad de tapar lo que juzgamos negativo; porque no deja de ser eso; un juicio.

Porque cuando fallan las seguridades, cuando los apoyos se derrumban, sin darnos cuenta nos vemos en las manos de Dios. Cuando caen todas nuestras capas es cuando aparece Dios.

El camino de la sencillez es ambicioso, pero al final quien mira la vida con estos ojos, es capaz de captar mucho más la belleza que ella esconde; disfruta la grandeza de vivir empezando de nuevo cada día; aprende a reírse de sí mismo y a reconocer sus errores; relativiza aquello que llamamos “hacer el ridículo” y vive sin exigir más de aquello que se le ha regalado.

Termino con las palabras:

“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible.”