Esta semana queremos contaros quien es la culpable y por qué lo es.

Casi todas las personas que se acercan a nuestra casa y nos oyen cantar nos hacen la misma pregunta: ¿Para entrar tenéis que cantar bien? ¿Os hacen un castin y os seleccionan? Claro, a nosotras nos hace mucha gracia la situación y decimos siempre que es el Señor el que nos ha llamado y nos ha regalado el don de la música. Y esto es verdad, pero no es toda la verdad.

Hace muchos años, unos 14 más o menos, a una de las hermanas que entonces era la cantora por excelencia se le metió en la cabeza y en el corazón que tenía que pedir al Señor por las vocaciones, pero ella pedía que esas vocaciones supieran cantar. Y eso lo pedía insistentemente como la viuda del Evangelio, tanto, que se hizo hasta pesada y las hermanas estaban un poco cansadas de oír cada día la misma petición, pero ella seguía erre que erre hasta que comenzamos a llegar.

Lo bonito de esta historia es ver como el deseo de una hermana el Señor lo ha saciado y con creces, lo bonito es ver como cuando pides con fe, el Señor siempre te escucha, lo bonito es ver que la oración todo lo puede, lo bonito es ver que, aunque no tengas resultado en el momento, si perseveras lo consigues, lo bonito es ver como sonríe esta hermana cada vez que cantamos, lo bonito es…

Y cómo no, ahora quiero contaros quien es esa cantora que tanto pidió, quien es esa hermana que se hizo pesada día tras día, quien es esa hermana que de alguna manera ha rezado por nosotras sin saberlo y con su oración nos ha dado la fuerza que necesitábamos para dar el paso.

Ella es Antonia Mª, la hermana que desde hace unos años está enferma de cáncer y como sabéis está en la etapa final. Uno de los motivos por los que queremos grabar nuestro primer disco es para que pueda disfrutar como nosotras disfrutamos de este proyecto tan apasionante.

Ale, pues ya sabéis quien es la culpable de que cantemos todas bien. Rezar por ella para que esté sonriendo hasta el final de su vida.

Que la música sea vuestro centinela que alegre vuestra noche y marque el camino que habéis de seguir.